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Indicaciones para combatir la alergia al sol

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¿Cuándo tomas el sol tu piel se enrojece, te pica, te quema, etc.? Puede que tengas erupción polimorfa lumínica o más comúnmente conocida como alergia al sol.

Cuando tomamos el sol, se produce una disminución de nuestro sistema inmunitario, que permite que nos sigamos exponiendo a los mismos sin que nuestro sistema de defensas reaccione ante esta agresión. Sin embargo, hay personas cuyo sistema inmunitario no se acostumbra al sol y es entonces cuando se producen síntomas similares a los de una reacción alérgica, sobre todo en zonas del cuerpo más expuestas a los rayos UV (escote y extremidades).

Sus síntomas se manifiestan a través de una inflamación de la piel, picor, rojeces, vesículas o sensación de quemazón y puede darse en todo tipo de pieles, ya sean claras u oscuras.

Además puede manifestarse inmediatamente, a los pocos minutos de la exposición al sol, a las pocas horas o tras varios días. Su duración también puede variar pero una vez que aparece suele ser considerada como una afectación crónica.

Por ello, y sobre todo ahora que llega el verano, es necesario que se extremen las precauciones frente a esta sensibilidad extrema a la radiación solar.

¿Qué indicaciones debo seguir si soy alérgico al sol?

  • Para intentar prevenir o atenuar la reacción, el protector solar es imprescindible. Lo mejor es utilizar uno que tenga protección muy alta (SPF 50+) y que proteja tanto de los rayos UVB como de los UVA, testado bajo control dermatológico para una máxima tolerancia y seguridad; y en la medida de lo posible evitar la exposición al sol y usar ropa protectora (tejidos densos, de colores oscuros, sombreros, etc.)
  • Además es conveniente evitar el uso de perfumes, desodorantes y cosméticos al tomar el Sol.
  • También puedes probar a combinar lo anterior con una protección vía oral, desde marzo o abril, mediante suplementos alimenticios que derivan de los betacarotenos y que ayudan a la pigmentación natural de la piel, aumentando la capacidad de los melanocitos para absorber la luz y evitar que el sol genere la alergia al sol.
  • Consumir en nuestra dieta habitual aceites Omega-3 y vitamina B, igualmente, resulta de ayuda para evitar los síntomas de la alergia al Sol.
  • Si el Sol ya ha provocado la reacción alérgica en tu piel, el Aloe vera y/o el agua termal  calmarán, refrescarán y suavizarán las zonas afectadas. Incluso, se pueden usar algunos antihistamínicos puntualmente para aliviar la afección.

No obstante, acude al médico o dermatólogo. Él es el que sabrá prescribirte los medicamentos adecuados para calmar los molestos síntomas.