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Atrofia vaginal: ¿Cómo remediar la sequedad vaginal?

Sequedad vaginal atrofia

Atrofia vaginal y sus consecuencias:  sequedad vaginal y otras molestias

La atrofia vaginal o vaginitis atrófica es un trastorno asociado a la falta de estrógenos que se caracteriza por el adelgazamiento, la sequedad vaginal y la inflamación de la mucosa vaginal, así como pérdida de elasticidad del epitelio vaginal, debido a la reducción de la calidad y cantidad de colágeno en el epitelio. Cambios que pueden llegar incluso a producir el prolapso vaginal.
Vamos a explicarte sus causas, sus síntomas y qué puedes hacer para aliviarlos.

¿Cuándo se produce la atrofia vaginal?

La atrofia vaginal tiene un índice alto de aparición en mujeres con menopausia (natural o inducida). Entre un 40-60% de las mujeres postmenopáusicas, tanto españolas como en todo el mundo, sufren síntomas locales relacionados con la atrofia vaginal: dispareunia, vaginitis, cistitis y otras infecciones del tracto urinario.
En concreto, la dispareunia afecta a un 10-15% de las mujeres sexualmente activas en la edad reproductiva y aumenta hasta un 45% en mujeres mayores de 50 años.
Pero, ¿sabías que no es un problema exclusivo de este período? Aunque su prevalencia es mucho menor, también puede ocurrir la sequedad vaginal en jóvenes o en cualquier situación que induzca la disminución de la producción de estrógenos por los ovarios: embarazo, postparto , lactancia, tratamientos de quimio y radioterapia, etc.

Conoce las causas

La causa principal de la atrofia y de la sequedad vaginal es la pérdida de capacidad de producir estrógenos por los ovarios, asociada con la transición menopáusica. Este descenso de estrógenos se refleja en la fisiología vaginal, produciendo una disfunción vulvovaginal caracterizada por:
Una alteración de la maduración de las células de la mucosa,
la consiguiente disminución de la síntesis de glucógeno y por lo tanto
un descenso de lactobacilos vaginales (al tener menos sustrato para alimentarse)
un aumento del pH vaginal (al disminuir la producción de ácido láctico bacteriano),
una disminución de las secreciones vaginales.
Todo ello junto, deriva en la sintomatología propia de la atrofia vaginal.

¿Qué situaciones pueden producir atrofia vaginal?

• Menopausia.
• Toma de algún medicamento que provoque la reducción de los niveles de estrógenos (algunos utilizados en tratamientos de quimioterapia o de enfermedades uterinas como la endometriosis o los miomas).
• Tratamientos de Radioterapia sobre la región pélvica.
• Extirpación ovárica.
• Postparto y lactancia: aunque parezca paradójico los niveles de estrógenos están bajos durante la lactancia, lo que puede producir atrofia vaginal durante este período.
• Ausencia de parto por vía vaginal.
• Estrés.
• Ejercicio físico excesivo.
• Consumo de tabaco.

¿Cuál es su sintomatología?

• Sequedad vaginal.
• Irritación, picor y quemazón de las paredes genitales.
• Escozor o ardor al orinar.
• Leucorrea (secreciones vaginales blanquecinas).
• Dispareunia (dolor al mantener relaciones sexuales: la vagina no tiene la lubricación natural y se va estrechando porque no existe el estímulo de la hormona que provoca la elasticidad).
• Pequeños sangrados vaginales después del coito.
• Aumento del pH vaginal (por encima de 5.0), lo cual puede suponer una predisposición a sufrir infecciones urinarias.
• Mayor frecuencia e incluso incontinencia urinaria.

sequedad vaginal

¿Cómo tratar la atrofia vaginal?

1. Tratamiento hormonal. En muchos casos el médico recomienda el uso de hormonas administradas localmente, estrógenos (hormonas producidas durante el período fértil de la mujer por los ovarios y las suprarrenales antes de la ovulación). Los estrógenos administrados localmente tienen efectos beneficiosos (mejoran la calidad de la piel y de la mucosa de la vagina) pero también pueden producir efectos secundarios a pesar de que se absorben poco y apenas pasan a sangre.

2. Tratamiento oral no hormonal. Los SERM son compuestos que se unen a los receptores estrogénicos de las células, simulando la actividad de los estrógenos en determinados tejidos, mientras que en otros inhiben su acción.
Interesante en este punto citar un medicamento de última generación que ha sido desarrollado para el tratamiento específico de la atrofia vaginal: el Ospemifeno, que actúa como modulador selectivo de los receptores de estrógenos (SERM). Existen numerosos estudios que demuestran su capacidad de mejorar la sequedad vaginal y la dispareunia, ayudando a regenerar las células y a restaurar de forma natural la humedad de la vagina. En estos momentos está siendo evaluado por las autoridades sanitarias (FDA, EMA).

3. Geles y cremas hidratantes/lubricantes. Tanto si se utilizan tratamientos hormonales como si no, siempre deben tenerse en cuenta el uso de geles hidratantes vaginales. Su uso de manera regular ayuda a mejorar uno de los síntomas más molestos y dolorosos, la sequedad vaginal. La mayoría de ellos van a producir simplemente una hidratación de la mucosa vaginal, con el consiguiente alivio de las molestias y síntomas que produce la atrofia vaginal, pero no mejoran la calidad de la mucosa epitelial.

Sin embargo, algunos hidratantes vaginales como Flucosil contienen ácido hialurónico en su fórmula, con lo que consiguen además de hidratar, mejorar la calidad del colágeno del epitelio vaginal. Esta mejora de la sintomatología influye notablemente en la calidad de las relaciones sexuales. El dolor a veces corta o incluso hace rechazar las relaciones sexuales, por lo que la aplicación de estos productos con acción lubricante antes de la actividad sexual, va a disminuir la irritación causada por la fricción de los tejidos, y ayudará a disminuir o incluso eliminar el dolor durante el coito.

4. Modificando algunos hábitos de vida: manteniendo una dieta equilibrada, haciendo ejercicio de forma moderada y disminuyendo el consumo del tabaco.

El mejor consejo que podemos darte cuando tengas este tipo de problemas, es consultar con tu ginecólogo. Él te ayudará a encontrar el tratamiento más adecuado para que aumentes tu calidad de vida y la de tus relaciones sexuales. Lo más importante es que te sientas bien.