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La astenia primaveral: 8 consejos para aliviar sus síntomas

Astenia primaveral

Por fin ha llegado la primavera y no sólo de forma oficial. Decimos adiós a los días fríos y damos la bienvenida a la estación más colorida del año, al sol, a los paseos por el parque, a las excursiones de los domingos, a las reuniones en el jardín compartiendo una barbacoa, al intenso color y olor de las flores.…

Pero esta estación también nos puede traer algunos inconvenientes, probablemente como consecuencia de los cambios de horario, de las variaciones en las condiciones ambientales (luz y  presión atmosférica), y de la alteración de los ritmos biológicos. En opinión de los expertos, coincidiendo con este cambio de estación, casi un dos por ciento de la población  suele  sufrir el denominado “cansancio o astenia primaveral”.

Este trastorno, que no enfermedad, nos lleva a experimentar determinados síntomas molestos.  A veces nos sentimos especialmente cansados, desmotivados y con alteraciones en el humor, en el sueño, con apatía o falta de energía para desarrollar actividades habituales. También es frecuente sentir tristeza sin causa aparente, pérdida del apetito, disminución de la concentración o pérdida de memoria, irritabilidad o cambios en el estado de ánimo, malestar general, dolor de cabeza o problemas digestivos, entre otros síntomas.

Afortunadamente,  esta sintomatología asociada a la comúnmente conocida como “astenia primaveral” suele ser de carácter leve y pasajera, no hay una causa aparente que la justifique, y coincide con el cambio estacional del invierno a la primavera.

Si sigues las siguientes pautas en cuanto a tu estilo de vida, podrás minimizar estos efectos y superar antes los efectos de la astenia primaveral:

  1. Sigue horarios regulares en las comidas y para ir a dormir. El cambio de hora que se realiza a finales de marzo puede afectar a tu organismo que necesita adaptarse a las nuevas condiciones de luz y encontrar de nuevo su equilibrio. El cambio de hora más incómodo para el organismo es el que se produce en primavera al perder una hora de sueño mientras que en el cambio de otoño “se gana” una hora. Unos horarios fijos te ayudarán a regularizarte antes.
  2. Hidrátate correctamente. Bebe, al menos, dos litros de agua al día.  Una hidratación insuficiente afecta al estado general de salud pudiendo provocar cefaleas, entre otros.
  3. Descansa bien. La astenia puede provocar insomnio, el cual conlleva la posterior somnolencia por la falta de descanso durante el día posterior. Intenta dormir 8 horas diarias y procura que la temperatura de la habitación no supere los 19 ºC.
  4. Practica ejercicio moderado con regularidad. Camina, nada, monta en bicicleta, patina, etc. te ayudará a aumentar el tono vital.
  5. Realiza actividades que te agraden. La astenia primaveral provoca desmotivación en general. La práctica de actividades que te resulten placenteras te ayudará a superar la falta de energía y la sensación de cansancio.
  6. Mantén una actitud positiva. La positividad en la vida es como un círculo: ser positivo genera más positividad, y puede ayudarnos a sufrir menos los síntomas de la astenia y conseguir más fácilmente el bienestar emocional.
  7. Sé paciente. La astenia primaveral es pasajera, por eso aunque sus síntomas sean muy molestos y afecten negativamente al ánimo, se debe ser paciente e indulgente, pues acabará pasando en unos pocos días en cuanto el organismo se adapte a la nueva situación. Si son los niños los afectados por la astenia, hay que tener en cuenta que tal vez presenten más rabietas y lloros durante unos días, pero que cesarán enseguida.
  8. No te automediques. A veces, a pesar de tener una alimentación variada y equilibrada, nuestro organismo sufre un déficit de alguna vitamina o mineral. Tu médico te indicará si es necesario que tomes algún complemento multivitamínico como refuerzo.

Pero sobre todo, ten paciencia. La astenia primaveral es pasajera. Los síntomas acabaran pasando en cuanto tu organismo se adapte a la nueva situación.