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Blog de nutrición, salud y belleza

Mi plan para 2017: ¿caminar o correr?

Correr vs. caminar

Power walking o running, dos términos que suenan cada vez más en nuestro entorno y que nos hacen plantearnos… ¿Qué es mejor, caminar o correr?

La base de una vida sana consiste en alimentarse equilibradamente y practicar ejercicio físico de forma regular.

La OMS recomienda practicar al menos 150 minutos semanales de actividad física aeróbica (que trabaja la resistencia y capacidad pulmonar) de intensidad moderada. Pues bien, tanto el power walking (andar de forma enérgica) como el running (a baja intensidad) ¡cubrirían esta necesidad!

Pero vamos a observar las diferencias entre ambas actividades… ¿cuál de ellas nos reportará más beneficios?

Un reciente estudio comparativo demuestra que empleando un similar gasto de energía:

Caminar vs. correr

Según los datos que arroja la tabla, caminar a paso ligero durante más tiempo conlleva mayores beneficios para la salud que la actividad física más intensa pero de menor duración.

En resumen, a igual gasto de energía, caminar es más beneficioso que correr, aunque en ambos casos el beneficio aumenta cuanto mayor sea la distancia recorrida.

Otra de las ventajas a destacar del power walking es que resulta adecuado para todo el mundo ¡no tiene limitaciones de edad!

También es una gran actividad de comienzo si tienes sobrepeso, problemas en las articulaciones o espalda, si te estás iniciando en el deporte y/o si acabas de sufrir algún tipo de lesión.

Los corredores están expuestos continuamente a un alto riesgo de sufrir lesiones debido a que nuestros músculos, tendones y articulaciones asumen un mayor impacto que al caminar, en dónde siempre permanece un pie en el suelo.

Si hablamos de calorías gastadas, claramente correr quema más calorías que andar debido a que la intensidad de ambas actividades es muy diferente (más alta que correr). Sin embargo, si hablamos de quemar grasa, las cosas cambian: al correr a alta intensidad, aumenta la frecuencia cardíaca lo que supone un mayor uso de glucógeno como fuente de energía, en detrimento de la utilización de grasas.

Para comprobar dichas afirmaciones, nos hemos calzado nuestras zapatillas y hemos salido a la calle con una pulsera deportiva que mide el tiempo que tardamos en realizar la actividad (duración), la distancia recorrida (en nuestro caso 5 km andando y 5 km corriendo para realizar la comparativa), las calorías quemadas, el % de grasa quemado sobre el total de calorías, el ritmo medio y el ritmo máximo, y estos son los resultados:

caminarvscorrer2

Como vemos, los resultados son los esperados; para una misma distancia (5km), corriendo gastarás más calorías (451 frente a las 319 cal gastadas caminando) pero un menor % de esa energía será de grasas (un 15% frente al 62% gastado durante la caminata)".

De esto podemos concluir, que si lo que quieres es adelgazar… ¡no hay duda! ¡andar es tu mejor elección!

Tanto el running como el power walking (practicados de forma regular) sirven para mejorar nuestro estado físico general (tonificando una gran cantidad de músculos), aumentan la capacidad respiratoria, activan nuestro metabolismo y sistema nervioso, aumentan las defensas (fortaleciendo nuestro sistema inmunológico) y ayudan a mantenernos en un peso adecuado.

Ambos ejercicios mejoran el riego sanguíneo del cerebro, favoreciendo el rendimiento intelectual, ayudando a preservar la memoria en personas mayores y reduciendo el riesgo de padecer enfermedades tales como ictus y Alzheimer.

Desde el punto de vista psicológico, aumentan la liberación de endorfinas y serotonina (sustancias encargadas del bienestar) por lo que son un buen método antiestrés ya que nos ayudan a relajarnos y mejorar nuestro humor liberando tensiones acumuladas a lo largo del día.

Si el artículo os ha parecido interesante pero aun así sobre vosotros prima el sentimiento competitivo, tenéis poco tiempo y lo que queréis es una buena y rápida descarga de endorfinas, correr es una opción totalmente válida, así que ¡tranquilos runners! Aunque el esfuerzo físico va a ser mucho mayor, sólo tenéis que preocuparos de usar unas zapatillas adecuadas a vuestro peso y forma de correr y utilizar una buena técnica para evitar las temidas lesiones.

¡Lo importante es moverse y disfrutar del entorno que nos rodea, siempre que se pueda, en buena compañía!