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Dieta sana frente a la astenia otoñal

Astenia otoñal

El otoño es una estación del año que facilita la bajada de defensas del organismo y en la que puede aparecer la denominada “astenia otoñal”, un síndrome leve y temporal que suele durar unos días o semanas.

Se le llama “síndrome” porque no se trata de una enfermedad, sino que es una respuesta del organismo al cambio estacional. Por lo tanto, sólo requiere de tiempo y de algunas ayudas que nosotros podemos brindarle al cuerpo para vivir este cambio de estación sin dificultades.

Es el momento de “desintoxicar” el organismo de todos los excesos del verano y reeducarlo con unos hábitos saludables. Objetivo principal: “¡subir el ánimo!”. Te damos una serie de recomendaciones útiles para conseguirlo.

La astenia otoñal es pasajera. Es una respuesta de nuestro cuerpo al cambio de estación, que desaparece cuando el organismo se adapta y se regula.

Entre los hábitos que no debemos olvidar para enfrentar los cambios estacionales se encuentra una dieta equilibrada con variedad de colores que garanticen la presencia de múltiples vitaminas y minerales para reducir o prevenir el cansancio y debilidad.

Aprovéchate de los alimentos propios de esta estación: las frutas y verduras de otoño nos aportan vitaminas y minerales indicadas para combatir el frío y activar nuestras defensas. Entre los alimentos y productos que nos pueden ayudar a vencer la astenia otoñal, te recomendamos:

Verduras:

  • Coliflor y coles de Bruselas, ricas en vitamina C y ácido cítrico.
  • Alcachofa y berenjena, que favorecen la digestión de las grasas.
  • Calabacín y calabaza, ricos en vitaminas con acción antioxidante y poca energía. Indicados para depurar el organismo.
  • Setas, ricas en vitaminas y minerales, alto porcentaje de fibra y muy bajo valor energético.

Frutas:

  • Los cítricos (naranja, mandarina, pomelo) ricos en vitamina C, que protegen nuestra mucosas y nos previenen de resfriados.
  • La granada es una fruta estacional con acción desinfectante, rica en ácido cítrico que estimula la acción de la vitamina C.
  • Frutas más energéticas para combatir las bajas temperaturas como el membrillo, la chirimoya y la uva.

La alimentación influye no sólo a nivel físico, sino también emocional. Por eso, es importante seguir una dieta equilibrada, capaz de aportar la energía necesaria para retomar el ritmo de vida habitual. Te damos algunas pautas para una dieta anti-astenia:

Desayuno: comienza el día con un desayuno rico en cereales y frutas, que aporte las vitaminas y elementos necesarios para la realización de la actividad física y mental diaria, estimular el sistema nervioso y aportar energía.

Comida: intenta preservar el equilibrio e incluye, necesariamente, verduras y hortalizas frescas en las comidas principales. Tampoco te olvides de consumir pescados, especialmente azules, y legumbres. Reduce el consumo de carnes y huevos, y sustituye el vacuno por pavo o pollo.

Cena: que sea ligera y al menos dos horas antes de acostarte para que tu sueño sea 100% reparador. Elimina la comida basura de tu dieta y apuesta por alimentos sanos. Algunos ejemplos de dieta ligera podrían ser una ensalada con una pechuga de pollo a la plancha, una tortilla de atún...

Almuerzo y merienda: apuesta por tentempiés saludables como zumos de fruta natural, un puñado de almendras, un yogur, un sándwich integral de pavo, etc.

Pero sobre todo recuerda: los expertos aclaran que no hay que preocuparse, es algo normal, e insisten: la astenia es pasajera.

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