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Consejos para vivir mejor con intestino irritable

Consejos para vivir con intestino irritable

El Síndrome de Intestino Irritable (SII), coloquialmente conocido como colon irritable, es el trastorno funcional gastrointestinal más común, y tal vez uno de los motivos de consulta más frecuentes. Las estadísticas indican que alrededor de un 3% de las consultas de atención primaria y entre un 16-25% de las consultas en gastroenterología se deben a este problema. Una prevalencia demasiado alta… y son las mujeres las que más lo sufren.

El Síndrome de Intestino Irritable (SII) es un cuadro crónico con tendencia a las recaídas, que se caracteriza por síntomas recurrentes como:

  • Dolor abdominal (que suele aliviarse con la defecación).
  • Alteración en el hábito deposicional: diarrea, estreñimiento o alternancia de ambos.
  • Flatulencia.
  • Hinchazón abdominal.
  • Sensación de saciedad,

Sin que se demuestre ninguna causa orgánica que los justifique.

Hasta la fecha, no se ha conseguido asociar todos estos síntomas con algún trastorno metabólico o estructural que los justifiquen, pero lo cierto es que tienen un gran impacto en la calidad de vida de las personas que los sufren.

Actualmente no existe ningún análisis clínico o prueba concreta para diagnosticar el SII, por lo que habitualmente el médico ha de ir realizando pruebas diversas a fin de ir descartando enfermedades que puedan compartir sintomatología con este síndrome.

No hay evidencia científica de que haya alguna enfermedad orgánica objetivable que provoque esta sintomatología, pero se habla de posibilidades como: alteraciones de la motilidad intestinal, procesos infecciosos o postinfecciosos, alteraciones psicológicas, etc…  Por ello, no existe un tratamiento específico frente para esta dolencia, y sin embargo este hecho ha favorecido el uso de numerosos medicamentos y tratamientos alternativos.

El SII tiene un curso benigno. Aparentemente no se trata de un problema de salud grave, pero sí es un problema que puede resultar muy incómodo. Si te encuentras entre las personas que sufren de colon irritable, probablemente habrás sentido muchas veces esas típicas molestias que ya identificas claramente con esta dolencia que no deja de fastidiarte y que incluso afecta a tu rutina diaria y a tu trabajo.

Vivir con intestino irritable no es fácil. Las evacuaciones impredecibles, dolorosas o frecuentes, las heces unas veces líquidas y otras estreñidas, el dolor abdominal,… pueden entorpecer la vida diaria. La pérdida del control, la imagen corporal distorsionada, la actividad física reducida y las restricciones en la dieta son problemas a los que estas personas tienen que enfrentarse cada día. Todo ello puede interferir con el trabajo y los eventos sociales de formas tanto sutiles como obvias, incluyendo actividades de ocio e incluso las relaciones de pareja.

Si padeces estos síntomas, a estas alturas posiblemente has decidido resignarte y hacerlo parte de tu vida, ¡pero no debe ser así!  Es recomendable actuar siempre con prudencia y ante todo y en primer lugar buscar el consejo del profesional sanitario, quien con su experiencia y en base a tu historial médico encontrará el mejor tratamiento para aliviarte.

Si ya estás diagnosticado de SII aquí te dejamos algunos consejos para que incluyas en tu rutina diaria y te ayuden a convivir con él de mejor manera:

  • Trata de identificar los alimentos que consumes a diario para detectar cuales suelen producirte esos síntomas y eliminarlos o limitarlos en tu dieta.
  • Aumenta tu consumo de fibra.
  • Incorpora una dieta alta en proteínas.
  • Consume abundantes líquidos. Es muy importante garantizar la hidratación cuando hay descomposición o diarreas. Se recomienda beber agua o infusiones suaves como la tila y la maría luisa (que no tienen ningún efecto laxante). Además un aporte suficiente de líquidos también ayudará a combatir el estreñimiento.
  • Mantén un horario constante en tus comidas, es primordial para no crear irregularidades en tu cuerpo.
  • Come despacio y procura masticar bien los alimentos.
  • Practica ejercicio físico. Ayuda a reducir el nerviosismo producido por los síntomas gastrointestinales.
  • Elimina los lácteos, el alcohol y el tabaco, duerme bien y descansa. Aunque no existe una clara evidencia son cambios positivos.
  • Evita, en la medida de lo posible, las situaciones que te produzcan nerviosismo y procura mantener controlado tu estrés.

¡Te ayudarán a sentirte mejor!