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Cómo combatir el estreñimiento

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El estreñimiento, más que una enfermedad en sí, hace referencia a la apreciación que cada persona tiene sobre su hábito intestinal.  Dado el amplio margen de hábitos intestinales normales, resulta difícil definir con exactitud el estreñimiento. Por ello, el estreñimiento se define como una defecación infrecuente o con esfuerzo, en la que las heces son duras y secas.

En la práctica, se utiliza como criterio más objetivo, la frecuencia de la defecación, y aunque cada persona tiene una frecuencia de evacuación propia, se considera que una persona está estreñida cuando hay ausencia de deposiciones durante más de tres días seguidos, nos exige un gran esfuerzo y las heces son secas y duras. Pero … no tenemos que obsesionarnos con ir al baño a diario.

El estreñimiento se puede dar a cualquier edad, pero es más frecuente en personas y en situaciones determinadas: personas que aguantan la sensación de evacuar, en el embarazo, tercera edad, por cambios en las costumbres (viajes, cambios de horarios, de alimentación), ansiedad, nerviosismo, sedentarismo, poco ejercicio, poca agua, ciertas enfermedades, alimentación rica en grasas y proteínas, etc.

En definitiva, el estreñimiento nos preocupa. Sólo tenemos que ver la cantidad de productos en el mercado que nos prometen ir al cuarto de baño sin problemas.

Causas del estreñimiento

Las razones de esta dificultad para visitar el “trono”, que afecta a uno de cada cinco españoles, especialmente a mujeres y mayores de 65 años, están relacionadas fundamentalmente con una inadecuada alimentación:

  • Bajo consumo de fibra en la dieta
  • Desayunos flojos y cenas exageradas
  • Comer deprisa
  • Beber pocos líquidos
  • Llevar una vida sedentaria: falta de actividad física
  • Padecer sobrepeso

El embarazo, el estrés y los viajes también pueden contribuir al estreñimiento u otros cambios en las deposiciones.

Otras veces, el estreñimiento está relacionado con el consumo de algunos medicamentos (ansiolíticos, antidepresivos y antihipertensivos) o con diferentes enfermedades (diabetes, hipotiroidismo, enfermedades intestinales como el síndrome de intestino irritable, trastornos del sistema nervioso, etc.).

Tampoco ayuda que nos aguantemos las ganas de ir a defecar porque llevamos prisa o creemos que no es el lugar adecuado, por ejemplo cuando recibimos “la llamada” en el trabajo. Si nos reprimimos habitualmente, el cuerpo dejará de avisarnos y el estreñimiento llamará a la puerta cada vez con más frecuencia.

En los niños, el estreñimiento se presenta con frecuencia cuando retienen las deposiciones. Esto puede pasar cuando no están listos para el entrenamiento en el control de esfínteres o cuando le temen.

 Tipos de estreñimiento

  • Estreñimiento pasajero: surge de forma temporal por una causa externa relacionada con un cambio de dieta, de ritmo de vida, vacaciones, estrés, falta de ejercicio, toma de un medicamento… Cuando desaparece esta causa, se retoma el ritmo normal.
  • Estreñimiento crónico o habitual: se produce durante largos periodos de tiempo. Hay que establecer un diagnóstico para descartar una enfermedad en su origen y adoptar hábitos saludables que restablezcan el ritmo normal de la defecación.

 ¿Qué son los laxantes?

Son sustancias que estimulan el tránsito intestinal, provocando la defecación. Los laxantes se pueden clasificar en función de su mecanismo de acción en:

  • Sustancias que incrementan la masa intestinal (fibras).   Son los llamados formadores de masa, sustancias capaces de absorber agua e hincharse, incrementando la estimulación de los reflejos de la defecación. Su efecto se nota a las 12-24 horas.
  • Suavizantes o lubricantes del contenido fecal.   Ablandan la masa fecal (por ejemplo, los supositorios de glicerina).
  • Agentes osmóticos.   Son sustancias que casi no se absorben en el intestino, pero que atraen agua al intestino, lo que favorece su rápida eliminación.
  • Estimulantes de la mucosa intestinal.   Ejercen una acción irritante directa de la mucosa y la estimulación de los plexos nerviosos. Tienen efecto inmediato y no se debe prolongar su tratamiento, ya que crean dependencia, irritación intestinal, intestino vago, dañan la mucosa intestinal, y pueden producir desequilibrios en la absorción de nutrientes.

¿Qué debo hacer si tengo estreñimiento?

Intentar introducir más fibra en la dieta, beber más agua, procura establecer horarios en tus comidas (a la misma hora, comiendo despacio y masticando bien), hacer ejercicio, utilizar los laxantes estimulantes sólo en caso de emergencia (procura utilizarlos sólo como último recurso) y cambiarlos por los formadores de masa (fibras), y sobre todo, escuchar a nuestro organismo, no aguantar las ganas cuando tengamos la sensación de evacuar y dedicar un tiempo en el baño.

El estreñimiento es un problema que afecta cada vez a un mayor número de personas. Los cambios en la alimentación, comer fuera de casa, y el estrés, hacen que cada vez sea mayor la incidencia de este problema

Y recuerda, no es aconsejable tomar medicamentos si tu cuerpo realmente no los necesita. Consulta a tu médico.

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