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El cloasma gestacional, un problema con solución

cloasma gestacional

A partir del cuarto mes de embarazo, el 70% de las mujeres desarrollan manchas en la cara de color marrón oscuro, irregulares y difusas, llamadas cloasma o conocidas también coloquialmente como "paño del embarazo".

Los factores que intervienen en la aparición del cloasma gestacional son dos: uno de naturaleza hormonal (aumento de los niveles de estrógenos y progesterona, hormonas que estimulan la formación de melanina que es la sustancia responsable de la pigmentación de la piel) y el otro de naturaleza genética (mujeres que tienen antecedentes familiares con esta misma afección), pero en ambos, el sol es el principal factor desencadenante.

La exposición a los rayos ultravioletas del sol intensifica los cambios en la pigmentación, condicionando por tanto la aparición del cloasma.

Cabe destacar que esta condición puede evidenciarse también en mujeres que no estén en periodo de gestación, especialmente en aquellas que utilizan anticonceptivos orales o terapias de reemplazo hormonal durante la menopausia debido a que los cambios hormonales que sufren son similares a los existentes en las mujeres embarazadas.

Estas manchas son más frecuentes en mujeres jóvenes y especialmente en las de tez oscura ya que tienen una mayor predisposición genética a producir una mayor cantidad de melanina."

Las áreas más propensas son aquellas que están expuestas a los rayos solares directamente como pueden ser pómulos, frente, nariz y barbilla.

Lo mejor para prevenir la aparición de dichas manchas es evitar la exposición al sol y usar todos los días (incluso si no se va a pasar mucho tiempo al aire libre) protección solar SPF 50+, esté o no soleado, aplicándola varias veces al día.

En muchos casos no pueden prevenirse totalmente, pero el protector solar ayudará a que no sean tan oscuras.

Cómo eliminar el cloasma o las manchas del embarazo

Generalmente las manchas mejoran, y en la mayoría de los casos desaparecen después del parto paulatinamente, cuando descienden los niveles de las hormonas que aumentan la melanina, aunque se debe continuar protegiendo nuestra piel de la acción del sol.

Durante el embarazo o la lactancia no deben utilizarse productos despigmentantes o blanqueadores de la piel para atenuar las manchas; la mejor opción para disimularlas es utilizar una crema que contenga vitamina C como principio activo, ya que gracias a su acción aclarante atenuará y unificará el tono de la piel.

También se pueden utilizar maquillajes específicos para manchas o cicatrices que nos ayuden a disimularlas.

Una vez finalizada la lactancia, si el problema es leve, será suficiente con realizar un peeling con hidroxiácidos (ácido glicólico, salicílico, láctico, cítrico…) para que favorezcan la renovación celular. Se podrá complementar con la utilización de cremas con vitamina C, ácido kójico, hidroquinona y/o los propios hidroxiácidos.

Para los casos más difíciles, la alternativa más recomendada es la dermoabrasión mecánica, que emite ondas de radio que despegan la piel manchada. Otra alternativa útil es el láser, que genera una onda luminosa complementaria que borra los pigmentos oscuros sin producir daños en la piel que rodea la mancha.