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Vuelta a las rutinas: ¿necesito un multivitamínico?

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Tras el relax y el descanso del verano, a muchas personas les cuesta enfrentarse a la vuelta al trabajo y a la rutina, lo que provoca un decaimiento general de su estado físico y psíquico. Como solución a este cansancio general, lo normal es recomendar la suplementación vitamínica pero ¿es siempre necesaria? ¿Pueden los multivitamínicos ser perjudiciales?

       ¿Qué son los multivitamínicos?

Los multivitamínicos son suplementos alimenticios que contienen y aportan una combinación de las vitaminas y minerales que el organismo necesita para funcionar correctamente. En concreto, 13 vitaminas: A, C, D, E, K y las vitaminas B (niacina, riboflavina, tiamina, biotina, ácido fólico, ácido pantoténico, B6 y B12).

También suelen aportar minerales como hierro, yodo, magnesio, etc.
Estos nutrientes son vitales en muy pequeñas cantidades para nuestra salud, pues sirven de base para multitud de funciones vitales: funciones cerebrales, contracción muscular, balance de fluidos, inmunidad y producción de energía, etc.

Muchas vitaminas y minerales son considerados nutrientes “esenciales”. Esto significa que el cuerpo no es capaz de producirlos. Cuando no se consigue aportar a través de la dieta las cantidades que el organismo necesita de estos micronutrientes para funcionar correctamente, se hace necesario aportarlos a través de los suplementos o complementos alimenticios.

      ¿Necesito tomar suplementos vitamínicos?

En condiciones normales, una dieta sana, variada y equilibrada debería proporcionarnos las cantidades diarias recomendadas que el organismo requiere de estos micronutrientes. Sin embargo, con el estilo de vida que llevamos actualmente, esto es muy difícil a veces. Por otro lado, existen ciertos estados fisiológicos y/o carenciales en los que la alimentación sola no es capaz de aportarnos las cantidades que necesitamos: embarazo, convalecencia de una enfermedad, épocas de estudio, tras la vuelta de las vacaciones, primavera, astenia, etc.

En momentos en los que el organismo está bajo de defensas o requiere más cantidad de alguna vitamina o mineral, es cuando se necesita recurrir a un multivitamínico.

El exceso de suplementos de vitaminas A, E, D y K, solubles en la grasa, se puede acumular en los depósitos grasos del organismo y generar toxicidad

       Consejos antes de tomar un multivitamínico

>Consulta a tu médico o a tu farmacéutico: Antes de comprar cualquier multivitamínico y empezar a tomarlo, consulta si es procedente y/o necesario en ese momento y cuál es el mejor para ti, en base a tus carencias, necesidades y síntomas. Algunas vitaminas pueden tener efectos secundarios graves si se toman en determinadas condiciones de salud o si se toman con otros medicamentos. No tomes vitaminas sin consultar a tu médico especialmente si tienes una enfermedad crónica o consumes otros medicamentos.

>Complemento a la dieta. Esa debe ser la premisa con la que se usen los suplementos de vitaminas y minerales. Y siempre desde una necesidad real o la propuesta por parte del médico o el especialista sanitario tras haber estudiado con detenimiento los síntomas que pueden derivarse de dichas deficiencias.

>Recuerda que no siempre más es mejor. Algunas vitaminas y minerales que de entrada son imprescindibles para la vida, pueden provocar toxicidad si se toman en exceso, si se combinan con ciertos medicamentos, según la condición física o enfermedad de quién los tome o la situación fisiológica de la persona en ese momento.

Las vitaminas son liposolubles (solubles en la grasa, se almacenan en el tejido graso) y otras son hidrosolubles (no se almacenan en el organismo, se eliminan por la orina). El consumo excesivo de las primeras puede llegar a ser muy perjudicial para el organismo y generar toxicidad.

>Algunas vitaminas y minerales pueden interferir con algunos medicamentos, consulta siempre antes de tomarlos.

>Los multivitamínicos que son buenos para los adultos no suelen serlo para los niños ya que las cantidades diarias recomendadas de unos y otros no son iguales. Consulta a tu pediatra cuál sería el más recomendable para tu hijo.

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