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Vitaminas y minerales para una piel sana y bonita (I)

Alimentos para la piel

Los grandes enemigos de la piel son el sol en verano, y el frío en invierno. Sin embargo, el aspecto de nuestra piel puede resentirse también por determinadas carencias en nuestra alimentación. Por eso en necesario llevar a cabo una dieta equilibrada, que contenga las vitaminas y minerales que nuestro cuerpo necesita.

Para mantener sana nuestra epidermis no solo debemos adoptar medidas de precaución ante esos dos fenómenos externos, sino también cuidarnos por dentro, cuidar cómo nos alimentamos.

Para cuidar la piel desde el interior, es necesario hidratarse muy bien, beber el agua suficiente para que tu organismo se mantenga hidratado y pueda eliminar fácilmente toxinas, dormir 8 horas diarias, realizar una actividad física regular y además seguir una dieta equilibrada.

Las vitaminas son parte esencial de la salud y bienestar del cuerpo y de su belleza. El papel de las vitaminas ha sido ampliamente reconocido por la industria cosmética y del cuidado de la piel, por lo que se usan en productos de belleza por sus beneficios en la piel, pero son más efectivas comiéndolas que aplicándolas.

Es muy importante que tanto vitaminas como minerales se obtengan primariamente a través de la dieta y secundariamente, cuando sea necesario, del consumo de suplementos alimenticios.  No debemos esperar que las “tabletas” (cápsulas, líquidos o pastillas) nos provean con todos los nutrientes, por eso precisamente se llaman suplementos porque suplementan la alimentación.

Estos son los nutrientes más importantes que debes consumir para cuidar tu piel desde dentro:

Vitaminas

Vitamina A

La vitamina A incrementa la actividad de las enzimas y estimula la división celular, ayudando a la formación, regeneración y mantenimiento de membranas mucosas y piel sanos Refuerza las defensas naturales de la piel, mejora su estado y favorece la cicatrización, ayuda a reducir la flacidez y arrugas de la piel y proporciona suavidad. El consumo de betacarotenos antes de la exposición solar contribuye a alcanzar un bronceado más uniforme y duradero.

El cuerpo no produce vitamina A, por lo tanto hay que obtenerlo en nuestra alimentación.

En los alimentos hay dos tipos diferentes de Vitamina A: la vitamina A preformada, que proviene de fuentes animales, como huevos, carnes rojas, pescado, aves, y productos lácteos; (todos ellos con un alto contenido de grasas saturadas y colesterol), y la provitamina A o betacaroteno, que se encuentra en alimentos de origen vegetal, como frutas (las de color amarillo y naranja fundamentalmente), hortalizas (zanahoria, calabaza, calabacín y batata) y verduras (brócoli, espinacas, …). Cuanto más intenso es el color  de estos productos, mayor es el contenido en betacaroteno. Y además, estas fuentes no contienen grasas saturadas ni colesterol!

Los productos cosméticos que contienen vitamina A mejoran la elasticidad de la piel y regeneran la piel envejecida prematuramente, contribuyen a tener una piel joven con apariencia más suave y uniforme. La vitamina A normaliza la queratizacion de la piel (renovación celular), este es el proceso que actúa en contra de la piel seca. Esto la hace muy efectiva para mejorar las condiciones como la psoriasis, eczema y el acné vulgar También mejora la producción de colágeno y por lo tanto contribuye a una piel más firme.

Vitamina B3 (Niacina o vitamina PP)

Mantiene la piel sana, junto con otras vitaminas del complejo B, al igual que mantiene sanas las mucosas digestivas. Protege y prepara la piel para tomar el sol. A veces se usa para prevenir las alergias solares y para tratar algunos trastornos de la piel, como el inflamatorio del acné vulgar.

Se encuentra en carnes, hígado y riñón, lácteos, huevos, cereales integrales, levadura y legumbres.

Vitamina B6 (Piridoxina)

Ayuda a equilibrar las pieles grasas, reduciendo la secreción de las glándulas sebáceas.

Esta vitamina se encuentra fundamentalmente en el hígado, pollo, cerdo, pescado, patatas, alubias secas, plátanos, aguacates y cereales integrales.

Vitamina B7 (Biotina, Vitamina B8)

Es esencial para la síntesis y degradación de grasas y la degradación de ciertos aminoácidos. Una gran cantidad de esta vitamina es sintetizada por las bacterias intestinales y luego se absorbe por vía intestinal.

Las personas que padecen Fenilcetonuria (un desorden metabólico hereditario, en el cual es imposible metabolizar el aminoácido fenilalanina), a menudo desarrollan condiciones en la piel como eczema y dermatitis seborreica en diversas áreas del cuerp. Los cambios escamosos de la piel que ocurren en estas personas se pueden relacionar con la capacidad pobre de utilizar la biotina. El aumento en la ingesta dietética de biotina se ha asociado con una mejora de la dermatitis seborreica en estos casos.

La clara de huevo cruda contiene la proteína avidina que impide la absorción de la biotina en el intestino, por lo que para impedir esta carencia debe consumirse bien cocinada.

Vitamina B5 (Pantenol)

Pertenece al grupo de la vitamina B. En la piel es convertido a ácido pantenoico, esencial del metabolismo celularel cual es parte de cada celular. Ayuda a que el cuerpo utilice otras vitaminas y mejora la resistencia del cuerpo al estrés.

Las cremas que contienen pantenol calman y ayudan a restaurar la piel en caso de lesiones. El Pantenol ayuda a acelerar la queratizacion de la dermis y aumenta el nivel de humedad en la piel dejando la piel confortable, suave y elástica. Esto es muy importante para la normalización de la piel después de tratamientos esfoliantes o láser. También mejora la regeneración celular y tiene propiedades anti-inflamatorias. Las cremas para uñas y manos con pantenol ayudan a fortalecerlas y nutrirlas.

Vitamina C (Ácido ascórbico)

La vitamina C tiene una elevada capacidad antioxidante (destruye los radicales libres y protege la piel contra los efectos nocivos de los rayos UV), interviene en el incremento de las defensas del organismo contra las infecciones, es indispensable para la formación del colágeno (proteína del tejido cutáneo necesaria para que la piel conserve su elasticidad y firmeza) y favorece la cicatrización de la piel.

La vitamina C se encuentra en frutas y verduras,especialmente en los cítricos (pomelo, limón, naranja, mandarina, …), fresas y fresones, kiwis, pimientos verdes, así como en las verduras de hoja verde como las espinacas y el perejil, y las patatas.

Para conseguir el mejor aporte de vitamina C, es mejor pelar la fruta justo cuando vayas a  comerla. Si la tomas en forma de zumo, prepáralo y tómalo inmediatamente.

La acción del calor destruye la vitamina C, por eso es mejor comer las frutas y verduras frescas. También se destruye con el paso del tiempo y cuando se combina con el alcohol.

Algunas cremas la tienen por su capacidad despigmentante, que ayuda a eliminar manchas. Las aplicaciones externas de vitamina C ayudan a refinar la textura de la piel, reducen los puntos de pigmentación y mejoran significativamente el tono de la piel. Estimula la producción de colágeno ayudando así a la firmeza de la piel.

En el próximo post os contamos qué otras vitaminas y minerales benefician a vuestra piel.

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