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Tras las Navidades...depura tu organismo

retención de líquidos

¿Notas que la ropa te queda más ajustada estos días?

Hemos disfrutado de las fiestas de Navidad, Año Nuevo y Reyes, y ahora es momento de bajar esos kilitos de más que hemos cogido. Nos proponemos comenzar el nuevo año en forma y retomar viejos hábitos que durante las fiestas habían quedado aparcados: cuidar más nuestra dieta, volver al gimnasio, mimar un poco muestra piel….
Hacer, en definitiva, una puesta a punto de nuestro cuerpo que deberá incluir la combinación de cuatro estrategias: seguir una dieta saludable y equilibrada (reducir el total de calorías y seleccionar el tipo de alimentos), retomar la práctica de ejercicio, reforzar el cuidado de nuestra piel y también de nuestros cuerpo.

Sin embargo, no siempre el aumento de volumen y el peso se debe a un incremento de grasa, sino que en numerosas ocasiones se debe únicamente a la retención de líquidos, asociada en muchos casos a unos malos hábitos, sobre todo referidos a la alimentación.

Nuestro cuerpo está principalmente compuesto de agua.  El organismo, a través de un complejo sistema hormonal, está constantemente ajustando los niveles de líquidos de nuestro cuerpo para que se mantengan de forma equilibrada y constante entre el interior y el exterior de las células. Por eso, si bebemos más agua de la cuenta, en principio no supone un problema para nuestro organismo y se elimina en forma de orina a través los riñones o de sudor por las glándulas sudoríparas.

Ahora bien, el problema se origina cuando, por algún motivo, el cuerpo es incapaz de eliminar todo el líquido sobrante para mantener este equilibrio, los líquidos se acumulan en el espacio entre las células (espacio  intersticial) y se produce la conocida “retención de líquidos”. El resultado es un incremento de peso inexplicable,

Los factores que pueden provocar un aumento de líquido corporal son muy diversos: trastornos hepáticos, cardíacos o renales, fluctuaciones hormonales (como ocurre durante la menstruación,  embarazo, lactancia, menopausia, etc.) o simplemente malos hábitos de alimentación.

La retención de líquidos puede manifestarse con síntomas como aumento de peso inexplicable, aumento del perímetro abdominal, calambres, hinchazón de las piernas y los tobillos, inflamación de las articulaciones y malestar general. Desde el punto de vista estético puede provocar aumento de volumen considerable que a menudo se confunde con sobrepeso, presencia de fóvea (si presionamos la piel firmemente con el dedo notamos un hundimiento de la zona que permanece durante algunos segundos o minutos después de haber retirado el dedo) e incluso celulitis.

Adoptar hábitos saludables nos ayudará a prevenir y reducir la retención de líquidos y en consecuencia sus síntomas físicos y estéticos. Toma nota de los siguientes consejos:

  • Haz ejercicio de forma regular: pasea, nada, sube y baja escaleras, etc. Te ayudará a acelerar el metabolismo y conseguir una mejor eliminación de los residuos del organismo.
  • Descansa con las piernas y pies elevados: Evita estar sentado durante períodos muy largos de tiempo o con las piernas cruzadas.
  • Mantén una alimentación saludable y equilibrada, baja en grasas saturadas (dificultan el trabajo celular debido a la gran cantidad de residuos tóxicos que almacenan).
  • Reduce la ingesta de sal en la dieta, soja, azúcares refinados, alcohol y bebidas con gas.
  • Incluye en tu dieta la fruta y verdura con fibra (kiwi, uva, apio, ajo, cebolla, melocotón, sandía, etc). Sus propiedades depurativas son altamente beneficiosas para mejorar la retención de líquidos.
  • Mejora el consumo de proteínas de alta calidad. La falta de proteínas también fomenta la retención de líquidos, ya que el cuerpo lo utiliza como mecanismo de defensa.
  • Hidrátate adecuadamente. Tener retención de líquidos y haber aumentado de peso no significa dejar de beber. Al contrario, los expertos recomiendan beber dos litros de agua diarios. En principio, la ingesta abundante de agua te ayudará a eliminar toxinas y líquidos sobrantes.
  • Mima tu cuerpo. Al llegar a casa, y con la ayuda de un gel o crema relajante, date un ligero masaje ascendente en las piernas, desde los talones a los muslos. Te ayudará también aplicar un cosmético con efecto reductor que te ayude a drenar y a disolver los nódulos de grasa. Durante la ducha diaria y para finalizar, realiza un masaje ascendente en las piernas alternando chorros de agua fría y caliente.
  • El descanso es un magnífico aliado a la hora de acabar con la retención de líquidos. Procura dormir 7-8 horas diarias.

Detrás de una retención de líquidos puede haber un trastorno de salud por lo que es importante acudir al médico para descartar estas causas. Sin embargo, en la mayoría de los casos el responsable no es otro que una dieta desequilibrada y rica en sal o una vida excesivamente sedentaria.

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