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Cómo reparar la piel deshidratada según tu edad

Reparar piel deshidratada

En ocasiones nuestra piel está más seca, deshidratada y con falta de luminosidad. Para que nuestra piel se regenere y recupere la hidratación y belleza natural, se deben seguir una serie de consejos y rutinas.

En primer lugar, se debe cuidar la alimentación para hidratar y nutrir la piel desde dentro; evitando en lo posible los dulces y la comida preparada porque contienen cantidades elevadas e innecesarias de sal, azúcar y grasas hidrogenadas. Nuestros aliados en materia de alimentación serán la fruta, la verdura, el pescado y las carnes blancas. Beber suficiente agua, practicar deporte y dormir bien, también nos ayudarán a recuperar una piel sana.

¿Qué cuidados necesitamos para reparar la piel deshidratada según nuestra edad?

A los 20 años ➨ Lo más importante a esta edad es conocer nuestro tipo de piel: normal, mixta, sensible o grasa (raramente será seca). El primer paso para cuidarla es la limpieza, todos los días por la mañana y por la noche, con un gel o leche limpiadora, según sea el tipo de piel. Una piel perfectamente limpia es la mejor base para que tu piel absorba los activos que a continuación le aplicarás. A continuación utiliza un tónico (para terminar de limpiar y equilibrar tu piel) y una crema hidratante con factor de protección solar, el mínimo debería ser SPF15.

A los 30 años   En esta década empiezan a aparecer los primeros signos de envejecimiento cutáneo, como las líneas de expresión o la pérdida de luminosidad, sobre todo después del verano que nuestra piel ha sufrido todos los rigores del sol, la sal, el cloro, el viento, Además de la imprescindible limpieza diaria, es conveniente exfoliar la piel 1 o 2 veces por semana con un exfoliante suave y recomendable utilizar una crema que contenga Vitamina C porque es antioxidante y nos ayudará a recuperar la luminosidad de nuestra piel. Por otro lado, los sérums ricos en colágeno difuminarán esas pequeñas arrugas que empiezan a formarse en nuestra frente y la zona externa de nuestros ojos, por otra parte indicativo de tu expresividad.

Una vez a la semana podemos utilizar una mascarilla regeneradora o iluminadora. También debemos tener especial cuidado con el Sol, sobre todo si estamos embarazadas, puesto que los cambios hormonales pueden provocar manchas.

A los 40 años  Las arrugas empiezan a instaurarse en nuestro rostro y ahora nos preocupa además perder la firmeza y tonicidad de nuestra piel. Se ralentiza la renovación celular y la producción de colágeno, pero además aparecen signos de fatiga como las bolsas bajo los ojos.

Debemos seguir una rutina de limpieza estricta día y noche, utilizando productos antiedad que nos ayuden a redensificar nuestra piel, aportarle firmeza y corregir signos de cansancio.

A los 50 años  Es la época de los cambios hormonales debido a la menopausia. La piel pierde elasticidad, firmeza y se vuelve más fina. También es posible que aparezcan signos de hiperpigmentación. Son recomendables los sérums y cremas con vitamina C, así como productos con un alto contenido en ácido hialurónico, y por la noche algún cosmético con ácido retinoico. Además de los cuidados diarios, también podemos recurrir a sesiones de estética de rejuvenecimiento facial como láser IPL para eliminar manchas o peeling químicos. Tras estas sesiones, es recomendable utilizar un factor de protección solar alto (SPF 50).

No olvidéis que una correcta nutrición, así como reducir y mejor aún suprimir el consumo de tabaco y alcohol es fundamental para minimizar los “daños” producidos por el paso del tiempo en nuestra piel. También podéis complementar vuestra rutina diaria con el consumo de nutricosméticos para potenciar la hidratación y el cuidado de la piel desde dentro. 

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