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¿Qué champú debo elegir?

El cabello es una de las partes del cuerpo que definen nuestra imagen. Necesita un cuidado especial, y por eso, es necesario saber qué champú es más adecuado para nuestro tipo de pelo: anticaspa, anticaída, para pelo graso, etc.

El cuidado del pelo es esencial para mostrar una buena imagen. Pero no es suficiente con lavarlo más o menos a menudo, hay que tener en cuenta qué tipo de cabello tenemos, nuestro ritmo de vida y las agresiones externas a las que está expuesto y que afectan a la salud de nuestro cabello.
 
 

¿Qué tipo de cabello tienes?
 
Con caspa: La caspa es la descamación excesiva y visible del cuero cabelludo debido a una regeneración demasiado rápida de las células epidérmicas. Este proceso es necesario para eliminar las células muertas al mismo tiempo que se forman unas nuevas, pero en circunstancias normales pasa absolutamente desapercibido. Para contrarrestar sus efectos, es necesario utilizar productos anticaspa que limpien el cuero cabelludo y alivien los picores.
 
Graso: El origen del cabello graso está en el cuero cabelludo, concretamente en las glándulas sebáceas que producen más sebo del necesario y la grasa sobrante impregna cabello. El champú indicado para la higiene y el tratamiento del exceso de grasa capilar, es uno que regule la secreción sebácea a la vez que proporcione un aspecto natural y sedoso al pelo. Este tipo de champú consigue eliminar la sensación de pelo sucio y grasiento, además de aportar mayor sensación de soltura y volumen.
 
Seco y castigado: Los tintes, el secador, los moldeados… van estropeando tu cabello volviéndolo seco y castigado. Para recuperar la belleza de tu pelo es necesario que emplees un champú hidratante especial para cabellos secos, que lo nutra devolviéndole su brillo natural y permitiendo mantener un óptimo grado de humedad en el cabello, garantizando su flexibilidad.
 
Pérdida de cabello: La alopecia o calvicie es más común entre los hombres que entre las mujeres, aunque también estas últimas la pueden padecer. La edad, los cambios hormonales, la genética… son algunas de las causas de este problema. Para reducir sus efectos y evitar que cada vez se tenga menos pelo, es recomendable usar un champú anticaída que fortalezca las raíces del cabello y active el crecimiento piloso, haciendo que el cabello se vuelva más resistente y fuerte.
 

 
¿Cómo se debe lavar el pelo?
 
Si cuando te lavas el pelo no lo haces correctamente, puedes causar daños a tu cabello en vez de ayudar a potenciar su belleza y salud.
 
1. Elige el champú adecuado. Cada persona tenemos unas necesidades distintas y debemos adecuar la frecuencia del lavado a éstas. Hay que conocer nuestro tipo de cabello y cuero cabelludo y analizar si existe alguna necesidad específica que queremos solucionar (cabello castigado o seco, grasa, caspa, etc.).
 
2. Humedece el cabello con agua tibia.
 
3. Aplica el champú 1 o 2 veces con un masaje suave y con la ayuda de las yemas de los dedos. Nunca se debe frotar en exceso el cabello.
 
4. Acláralo a conciencia, dejando que el agua corra a través del pelo mientras lo acompañas con los dedos del interior hacia exterior. Date el último aclarado con agua fría para que las cutículas estén bien cerradas. Un aclarado deficitario hará que champú y células descamadas que no has eliminado taponen la salida del folículo piloso y tu cabello no respire y se debilite cada vez más.
 
5. Retira el exceso de agua con una toalla o aplicando presión con los manos pero sin retorcer el cabello.
 
6. Extiende el acondicionador o la mascarilla por todos los mechones, desde las puntas hacia arriba, pero sólo hasta donde se necesite. Deja actuar unos minutos.
 
7. Aclara el cabello una vez más.
 
8. Si es posible, deja que el pelo se seque al aire libre. Si utilizas el secador, hazlo después de haber quitado la humedad del pelo con una toalla y no centres todo el calor en un punto concreto.

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