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Puntos negros y poros dilatados: las claves para combatirlos

Cómo eliminar los puntos negros

¿Por qué aparecen los poros negros y dilatados? ¿Qué puedo hacer para evitarlo? y ¿qué hago si ya los tengo? Estas son algunas de las preguntas que muchas mujeres se hacen y a las cuales intentaremos responder.

¿Por qué aparecen los puntos negros?

Nuestra piel contiene glándulas sebáceas que producen sebo, una sustancia aceitosa que ayuda a lubricar y proteger la piel. Cuando estas glándulas producen demasiado sebo, los poros se dilatan y se obstruyen con ese exceso de grasa, el maquillaje, y la contaminación ambiental. Por esta razón los poros abiertos suelen venir acompañando a las pieles grasas o mixtas.

La principal causa es una predisposición genética,pero existen otros factores que contribuyen a dilatar los poros como la edad, factores hormonales, hábitos no saludables como las comidas grasas, alcohol y tabaco, excesiva exposición al sol, estrés, falta de descanso…, e incluso malos hábitos en el cuidado de nuestro cutis como elegir mal nuestros productos cosméticos o la falta o exceso de limpieza y uso de exfoliantes.

 ¿Qué puedo hacer frente a los poros dilatados?

Aunque este problema no tiene una solución fácil, estableciendo una buena disciplina en el cuidado diario de la piel podemos reducir su tamaño y difuminar su apariencia:

  • La limpieza de cutis es la base de un buen cuidado. Es importante utilizar un limpiador adecuado a cada tipo de piel, que sea suave y con efecto seborregulador.
  • Usa un tónico con efecto astringente e, incluso, que también tenga algún componente seborregulador al igual que el limpiador.  
  • La elección de la crema adecuada también es muy importante. Es recomendable que tenga una textura ligera y de fácil absorción para que deje la piel suave y con sensación de frescor. También es importante que contenga activos con efecto seborregulador, calmante, matificante y que a la vez proporcione una adecuada hidratación, porque las pieles grasas (en contra de lo que muchas personas creen) también se deshidratan y necesitan de estos cuidados hidratantes.

Para conseguir ese efecto seborregulador una opción es elegir productos que lleven en su composición zinc (acompañado con L-PCA que aumenta su biodisponibilidad) o algún extracto vegetal como el de las hojas de Buchú (Barosma betulina). El Hamamelis virginiana es un buen activo para proporcionar un efecto calmante y astringente, mientras que la sílice es un mineral que ayuda a dejar la piel mate y sedosa.

A partir de esta base se pueden buscar productos que además, combinen los efectos anteriores con activos encaminados a reafirmar y regenerar nuestra piel como la vitamina E, C, ácido hialurónico…etc; de modo que al ayudar a mantener nuestra piel más tersa ayudamos también a reducir el tamaño y la apariencia de los poros.

Otro hábito saludable es realizar una exfoliación suave dos veces al mes para eliminar así las células muertas e impurezas que pueden obstruir los poros.

No debemos abusar de la exfoliación ni de una limpieza excesiva ya que, si eliminamos demasiada grasa de la piel, las glándulas producen más cantidad para contrarrestar su falta y generamos un efecto “rebote”. Además, la piel necesita una cierta cantidad de sebo en su superficie para permanecer sana.