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¿Qué es la piel atópica? ¿y la psoriasis?

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A muchos nos ha pasado que tras varias visitas al dermatólogo nos han comunicado que tenemos la piel atópica pero, ¿qué es esta enfermedad y cómo afecta a la vida diaria?

La piel atópica es una enfermedad inflamatoria crónica. Es más frecuente en bebés y niños, pero también se da en adultos. La más mínima reacción con el agua, (bien sea en la ducha, sudor, piscina, lluvia, etc.), detergentes agresivos, contacto con la lana, cambios bruscos de temperatura, que haga mucho calor o mucho frío,… suele provocar enrojecimiento y bastante picor.

¿Por qué una persona tiene la piel atópica? ¿En qué se diferencia de una piel normal?

El motivo es porque tiene una concentración elevada de una molécula que interviene en el sistema inmune, la Inmunoglubulina E (IgE).

Cuando el sistema inmune de la persona detecta alguna sustancia extraña que le produce alergia o alguna infección, la IgE activa los basófilos y los mastocitos (células del sistema inmune). Éstos, tras ser activados, liberan una sustancia llamada histamina, responsable de todos los síntomas de la alergia: enrojecimiento, picor, inflamación, dolor, etc.

No obstante, aunque éste sea el proceso normal de cualquier alergia, en personas con dermatitis atópica no es una alergia, simplemente, al tener los niveles de IgE elevados continuamente, reaccionamos así ante cualquiera de los factores descritos arriba.

Además, se ha comprobado que las personas que sufren de piel atópica tienen baja la concentración de ácido γ-linolénico y ácido araquidónico. Es decir, falta de Omega-6.

Me han salido ronchas rojas en los codos y me pican mucho, ¿qué me pasa?

Tienes otra enfermedad muy típica de la piel, se llama psoriasis. Se parece a la piel atópica en cuanto a que también es producida por el sistema inmunitario, y produce picor, inflamación, escozor y dolor, pero la causa de ésta enfermedad es muy diferente.

Para hablar de psoriasis, primero hay que explicar que la renovación celular de piel empieza en las capas más profundas y éstas suben lentamente hasta la superficie, este proceso dura aproximadamente 28 días. En una piel con psoriasis, este proceso dura sólo cuatro o cinco días, por tanto, al organismo no le da tiempo a eliminar la piel muerta y se va acumulando en la superficie, formando parches o placas rojas de piel engrosada, que producen mucho picor y escozor. Cuando las células mueren forman escamas plateadas que posteriormente se desprenden.

Se suele encontrar en codos, rodillas, cuero cabelludo, piernas, palmas de las manos y de los pies.

En este caso, el problema surge de los linfocitos T, responsables de coordinar la respuesta inmune celular que destruye organismos externos tipo bacterias y virus. Los linfocitos T en una persona con psoriasis se activan de forma indebida, y originan diferentes respuestas celulares como la proliferación y dilatación de los vasos sanguíneos.

Al igual que en la piel atópica, hay factores que desencadenan la respuesta de los linfocitos T como el estrés, cambios hormonales, consumo de alcohol, etc.

Además se ha demostrado que las personas que padecen de psoriasis tienen niveles bajos de ácido eicopentaenoico (EPA), es decir, falta de Omega-3.

¿Qué puedo hacer a diario que pueda hacerme la vida un poco más fácil?

En cualquiera de los dos casos, la piel está muy seca y la descamación está a la orden del día. Aplicarse una crema muy hidratante a diario y tomar suplementos alimenticios con ácidos grasos pueden ayudar, siempre y cuando sea de forma constante y a largo plazo.

En caso de piel atópica, es recomendable aplicar una crema muy hidratante a diario y, a parte, tomar suplementos de Omega 6. Utilizar siempre detergentes sin jabón para la ducha, u oleogeles para mantener la piel hidratada. En caso de brote, la solución inmediata es tomar un antihistamínico, para bajar los niveles de histamina producidos por los mastocitos y basófilos.

En caso de psoriasis, aplicar también una crema muy hidratante a diario, utilizar detergentes sin jabón u oleogeles y, a diferencia de la piel atópica, tomar suplementos de Omega-3.Cuando salgan placas, aplicar pomadas con derivados del ácido láctico (como por ejemplo, pomadas con calcipotriol).