//

Blog de nutrición, salud y belleza

Perfumes y fragancias: familias olfativas y estructura

familias perfumes

¿Cuál es la estructura de un perfume?

A un perfume se le puede considerar como una composición armónica de olores. Es una compleja mezcla de materias primas cuyo resultado final da unas notas olfativas únicas. Éstas, dependiendo de sus características y distintos puntos de evaporación se van desprendiendo del perfume de forma progresiva.
Se considera que un perfume se compone de tres partes fundamentales :
Notas de cabeza o salida: son las primeras que se aprecian en el perfume, pues son las que se evaporan más rápidamente.
Notas de corazón o cuerpo del perfume: proceden de materias primas de volatilidad media. Dan al equilibrio a la fórmula permitiendo que las notas de salida y las de fondo estén unidas de una manera armónica y agradable.
Notas base o de fondo: fijan el perfume y le dan el olor residual que queda al cabo de unas horas de aplicación. Provienen de sustancias poco volátiles y con olores muy permanentes.
Con el fin de simplificar el complejo proceso de creación de un perfume, las materias primas están clasificadas a su vez por grupos odoríferos que finalmente se reflejan en las familias olfativas en las que se han clasificado los perfumes ya terminados.

Clasificación de los perfumes
Los perfumes se pueden clasificar de distintas formas, ya sea atendiendo a los olores de las materias primas que los componen (de manera más general), según sean masculinos o femeninos, en función de las notas predominantes o principales del perfume, etc.
De manera general se establece la norma que creó el Comité Francés del Perfume en 1967.
Este comité clasifica los perfumes en siete familias olfativas, que a su vez se subdividen en otras para poder especificar más matices, pero estas subdivisiones son ya más subjetivas y a veces dependen de las propias empresas fabricantes de perfumería.

Las familias olfativas de los perfumes
Hesperidiada ó cítrica: como el propio nombre refleja, se basa en notas cítricas como naranja, limón, mandarina, bergamota, lima, pomelo, etc. Las primeras “Aguas de Colonia” que se crearon tenían muchos de estos componentes.
Floral: esta es quizá la familia más amplia de todas, pues muchas son las flores que se utilizan en perfumería y aún más sus mezclas, tanto a nivel natural como de materias primas sintéticas que reproducen sus olores. Ejemplos de las más características son : rosa, jazmín, violeta, tuberosa, etc. Se puede decir que la mayoría de los perfumes femeninos o masculinos llevan notas florales en su composición en mayor o menor medida.
Fougère: realmente no tiene que ver con su traducción del francés (helecho) sino que se trata de una familia cuya composición se basa en un conjunto de notas olfativas que reproduce un olor fresco que quiere recordar al de un bosque. Esto lo aportan la lavanda, la bergamota, el musgo, algunas maderas, cumarina, etc. Es una familia típica de perfumería masculina.
Chypre: debe su nombre al perfume creado por F.Coty en 1917 y se refiere a esta familia de perfumes cuyas notas olfativas se basan principalmente en la bergamota, la jara, el musgo de encina, patchouli, sándalo, etc. Dependiendo del resto de notas de la composición, esta familia puede derivar a perfumes masculinos o femeninos.
Amaderada: es una familia típica de perfumería masculina y predominan en su composición y especialmente en las notas que dan cuerpo al perfume, el cedro, el sándalo, el patchouli, vetiver, etc .Suelen acompañar a las notas del perfume las cítricas y agrestes .
Oriental o Ambarada: en esta familia están agrupados los perfumes intensos, con notas exóticas, suaves y polvorosas, o avainilladas. Predominan en ellos, por tanto, materias primas que dan ese toque “dulce” como la propia vainilla, el almizcle y el ámbar, aunque este último actualmente se sustituye por compuestos sintéticos.
Cuero: se trata de una familia que se sale un poco de las habituales pues trata de emular el olor a cuero, con notas “ahumadas” y musgo, madera, etc. con alguna nota cítrica y floral. Son olores muy secos y profundos y los perfumes de esta familia son en su mayoría masculinos.

A su vez para poder desarrollar un perfume dentro de esta clasificación, conviene recordar que hay miles de materias primas en el mercado (naturales y sintéticas) clasificadas en familias odoríferas similares aunque con más variantes o matices (cítricas, agrestes, balsámicas, amaderadas, etc.) de las que se servirá el perfumista para su creación.

¡Y siempre hay que recordar que cada perfume, por sencillo que parezca, es una obra de arte!