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Blog de nutrición, salud y belleza

Los dolores de espalda producidos por el frío

contracturas musculares

Las temperaturas han caído bruscamente y por mucha ropa que nos pongamos, nuestra primera reacción al salir al exterior es encogernos. Este movimiento brusco produce una contracción involuntaria de muchos músculos del cuerpo, sobre todo los de la espalda y el cuello, que los hace más propensos a sufrir espasmos y calambres. De este modo provocan la retracción de las fibras musculares y la consiguiente tensión en los músculos.

Esto, sumado a las malas posturas que adoptamos, a las horas que nos pasamos sentados frente al ordenador y la falta de actividad, provoca que lleguemos al fin de semana con el cuello y la espalda cargados, doloridos y rígidos. Las lumbares y las cervicales son las zonas donde suelen aparecer estas contracturas. En muchas ocasiones, este dolor no solo afecta a la espalda sino que puede extenderse a las piernas provocando hormigueo y entumecimiento.

El mejor remedio para estas contracturas, como en todo, es que no aparezcan y para evitarlas no hay nada como hacer estiramientos, deporte o gimnasia regularmente. Pero, una vez que ya han aparecido, ¿cómo puedes aliviar el dolor? El calor es siempre un buen aliado para ayudar a que nuestros músculos se relajen y se reduzca en gran medida esta sintomatología. Una almohadilla térmica es un magnífico aliado.

¿Conoces las almohadillas térmicas naturales? Son esos saquitos rellenos de semillas de flores y de frutas, muy útiles para aportar un extra de calor y una magnífica ayuda para aliviar los dolores musculares y de articulaciones, originados por el cansancio y la fatiga.

El secreto de las propiedades de estas almohadillas térmicas está basado en su interior. Las mejores, por su capacidad de retención del calor, son las que está rellenas exclusivamente de huesos de cerezas de primera calidad. El calor que desprenden durante más de 30 minutos penetra hasta las capas más internas del cuerpo, invitándote al relax y al descanso. Coloca la almohadilla en la parte afectada, y notarás el agradable alivio a cualquier dolor físico.

¿Qué ventajas te aporta Cerecita®, la almohadilla térmica original rellena de huesos de cereza?

  • Está diseñada para adaptarse a cualquier parte del cuerpo, por lo que te ofrece calor localizado en la zona exacta que necesitamos aliviar
  • Puedes calentarla más o menos. El calor tiene una propiedad terapéutica que ayuda a relajar los músculos y aliviar el dolor de la contractura pero la percepción y la tolerancia al calor es diferente en cada persona, por eso, es importante elegir la temperatura con la que te sientas más cómodo.
  • Calentamiento cómodo y rápido. Para calentarla lo mejor es usar el microondas a una potencia alta durante uno o dos minutos. Si estás fuera de casa…puedes calentarla sobre un radiador.
  • Tejido exterior de algodón 100%. La almohadilla va a estar en contacto directo con tu piel, así que su funda de algodón de máxima calidad te resultará mucho más confortable.
  • Aporta un calor uniforme. Su temperatura nunca baja de la temperatura corporal.
  • Comodidad de uso. Ya que vamos a utilizar la almohadilla para tratar una dolencia incómoda, agradeceremos que su uso sea lo más cómodo posible. Cerecitas® lleva unas cintas que te permitirán fijar la almohadilla mejor al cuerpo permitiendo libertad de movimientos sin que se mueva ni se caiga cuando te levantes.
  • Indicada en: dolores de cuello, nuca, hombros, espalda, lumbares, tripa, pies fríos, como “bolsa de agua caliente” segura en la cama, o simplemente como método antiestrés para relajarte mientras ves la televisión, lees o simplemente descansas. En invierno puedes usarla también a modo de bolsa de agua caliente para calentar la cama antes de acostarte.

¡Ojo! Nunca lo apliques sobre la piel antes de comprobar que la temperatura es correcta para evitar quemaduras.

Consejos para prevenir las Lumbalgias:

  • Mantén una buena postura cuando camines y cuando estés sentado. No adoptes posturas incorrectas ni forzadas, como sentarte muchas horas seguidas frente al ordenador, sujetar el teléfono con la oreja y el hombro, leer con la cabeza muy agachada, etc.
  • Haz con regularidad ejercicio de bajo impacto. Camina, nada o monta una bicicleta estática.
  • Haz estiramientos antes de hacer ejercicio. Con el frío, las zonas más afectadas por lesiones y contracturas son las que originan dolores en el cuello y la espalda, por lo que es aconsejable que hagas estiramientos y calentamientos antes de practicar actividad física para prevenir lesiones.
  • Usa zapatos de tacón bajo con buen apoyo.