//

Blog de nutrición, salud y belleza

Limpieza facial: el paso imprescindible para una piel perfecta

10669255_595266047269864_7225497319376296277_o

¿Sabes cuál es la clave para sacar el máximo rendimiento a todos tus tratamientos faciales? Que la piel de tu rostro se encuentre perfectamente limpia antes de aplicarte los productos de tratamiento, ya sean cremas, sérums, aceites, etc.

Es un paso básico y muy sencillo que más de una olvida. Una veces es pereza, otras el cansancio acumulado durante el día, y a veces por la falsa creencia de que si no nos hemos maquillado no debemos limpiar nuestro rostro.

La piel, al estar en contacto directo con el medio ambiente, sufre las consecuencias de la contaminación, la radiación solar, los factores climáticos, el tabaco, las secreciones de nuestro cuerpo (grasa, sudor), etc.  El conjunto de estos factores puede llevar a la piel a una situación de desequilibrio, produciéndonos impurezas, sequedad, exceso de grasa o falta de luminosidad. En su conjunto, todo ello nos conduce directamente a un envejecimiento prematuro de la piel.

¿Por qué es tan importante la limpieza facial?

Porque a lo largo del día son muchas las impurezas y la suciedad que se van depositando en la epidermis, obstruyendo los poros, irritándola y dificultando su correcta oxigenación. La contaminación, sudor, polvo, grasa, restos de maquillaje acaban por constituir una capa de células muertas que al irse descamando se acumulan en la superficie de la piel y entorpecen el sistema de regeneración de la piel.

La higiene correcta de la piel es el primer paso para mantenerla sana y bien cuidada.

Por otro lado, un tratamiento, por muy bueno que sea, no puede penetrar adecuadamente en una piel sucia, con lo que su eficacia se ve muy reducida. Es imprescindible realizar una limpieza adecuada del cutis cada noche antes de aplicar los productos de tratamiento; y a la mañana siguiente para retirar los desechos y restos de células muertas que se han desprendido durante la noche como resultado de la regeneración celular.

Suficientes razones para que incluyas la limpieza facial (todas las mañanas y noches) en tu rutina de cuidados diarios. Ten en cuenta los siguientes consejos:

  • La aplicación de productos limpiadores debe hacerse distribuyendo el producto limpiador (leche, gel, agua micelar, …) delicadamente sobre la piel del cuello y del rostro.
  • Es muy recomendable (aunque no imprescindible) que utilices un tónico adecuado después del producto limpiador para completar la limpieza y reequilibrar la epidermis,
  • Utiliza agua templada, nunca demasiado caliente o fría, para evitar dañar nuestra piel.

¿Qué pasos debo seguir según mi tipo de piel?

Cuidar la piel del rostro es limpiarla e hidratarla con los productos adecuados que necesita en cada momento.

El mercado nos ofrece una amplia gama de productos limpiadores, que se diferencian entre sí por sus componentes y texturas adaptadas a uno u otro tipo de piel. Nuestras recomendaciones según tu tipo de piel:

  • Piel grasa o con tendencia a acnéica:

Piel normal/seca, normal/mixta o sensible:

normal

Recuerda: es necesario dedicar cada día unos minutos a limpiar la piel del rostro tanto por la mañana como por la noche, de manera suave pero profunda y esmerada, tanto si te has maquillado como si no.