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Eliminar las manchas del rostro

Eliminar manchas rostro

¿Qué son las manchas? ¿Por qué se forman? ¿Cómo podemos reducirlas? ¿Qué tratamientos son más eficaces? Son preguntas que en alguna ocasión todos nos hemos planteado.

A partir de los 30 años es frecuente que comiencen a aparecernos pequeñas manchas en la piel, sobre todo en el rostro y en las manos, muchas como consecuencia de tomar el sol sin la precaución adecuada, antiguas marcas de acné, marcas que aparecieron durante el embarazo, etc.

La piel normal contiene melanocitos, las células responsables de producir la melanina, el pigmento que aporta color a la piel y nos permite protegernos de la acción nociva de los rayos solares.

Las manchas en la piel suelen ser el resultado de cambios de pigmentación como consecuencia de desordenes en la producción y distribución de la melanina. Pueden responden a diferentes causas (genéticas, exposición al sol, problemas hepáticos, embarazo, toma de antibióticos y otros medicamentos, entre otros).

Las manchas en la piel son producto de un exceso de melanina. Suelen ocurrir en zonas donde ocurre una exposición directa al sol, como en rostro, cuello y manos.

Generalmente se presentan en forma de lunares, pecas, zonas descoloridas o más claras, o como manchas oscuras por el simple envejecimiento de la piel. Muchas de ellas, como los lunares o las manchas del embarazo no suponen otra cosa que un problema estético. Pero otras veces, como las hepáticas, están relacionadas con el mal funcionamiento de algún órgano y es importante solucionar el problema que las genera.

Como punto de partida, podemos clasificar las manchas por sus tres colores más frecuentes:

  • Manchas rojas: responden generalmente a un proceso inflamatorio o a una lesión de tipo vascular. Suelen aparecer, por ejemplo, en una piel que padece o ha padecido acné, como consecuencia de la inflamación de los granitos. Cuando las lesiones se curan, la piel se desinflama y se resuelve la marca roja que tiene alrededor.
  • Manchas marrones: en ellas están involucrados los pigmentos de la piel. En este grupo podemos incluir:
  1. Los lunares.
  2. Las pecas.
  3. Los nevos o manchas de nacimiento.
  4. Los léntigos. Generalmente aparecen como consecuencia del envejecimiento natural de la piel (manchas del envejecimiento) o como consecuencia de una exposición solar excesiva, en este caso se conocen como léntigos solares (generalmente en el rostro y el dorso de las manos).
  5. El melasma o manchas del embarazo. Los cambios hormonales son los causantes de esta afección de la piel. Puede aparecer cuando la mujer está embarazada o si se sigue un tratamiento con medicamentos.
  6. Las manchas post-quemaduras.

En general, este tipo de manchas, no suponen más que un problema estético y pueden tratarse con productos cosméticos adecuados y terapias con láser, peeling y microdermoabrasión. Ahora bien, cuando estas manchas presentan cambios displásicos, aún sin llegar a ser malignas, deben controlarse cuidadosamente e incluso ser procedente extirparse como precaución.

  • Manchas blancas: responden a una falta de pigmentación.

¿Cómo prevenir las manchas en la cara?

  • El primer remedio para eliminar una mancha es evitar que se siga oscureciendo. ¡Qué importante es para ello protegerse contra el sol!. Nuestras abuelas lo sabían o al menos  lo intuían. Por eso no se bronceaban y usaban sombrillas o parasoles para no recibir el sol directamente en la cara. En nuestros tiempos, el aliado más son los protectores solares. En tu rutina de cuidados diarios incluye siempre un protector solar. Sin seguir esta recomendación básica ningún tratamiento funciona. El principal enemigo de nuestra piel es el sol, por ello no debes exponerte directamente sin utilizar un fotoprotector de alto espectro con protección UVA/UVB.
  • Presta atención a tu alimentación. Incorpora muchas frutas y verduras frescas y de estación a tu dieta para desintoxicar la piel y mantenerla bien hidratada. Consume alimentos ricos en vitamina C (cítricos, frutos rojos, kiwis, pimientos, tomates, etc.) porque intervienen en la síntesis de colágeno. Consume alimentos ricos en vitamina E, como almendras, piña, brócoli y espinacas, por su alta capacidad antioxidante.
  • Una buena rutina de limpieza regular reducirá la posibilidad de la aparición de manchas. En caso de que ya las tengas, aplica un cosmético antimanchas a base de vitamina C.
  • Exfolia tu piel regularmente para eliminar células muertas para facilitar la regeneración cutánea y la eficacia de los cosméticos que utilices diariamente.
  • Aplica siempre protector solar cuando salgas al aire libre, aunque sea para un periodo corto de tiempo.