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Cuidados de la piel: ¿Qué sabes de este órgano?

Estructura de la piel

A la hora de establecer una pauta para los cuidados de la piel debemos tener en cuenta dos factores: su tipo (piel seca, grasa, mixta o normal) que puede evolucionar con la edad y su estado (deshidratada, sensible, falta de luminosidad, con arrugas, con manchas de pigmentación, falta de firmeza o poros dilatados, todas ellas pueden afectar a todos los tipos de piel).

Todos estos factores están condicionados por el comportamiento de las diferentes partes que conforman la piel.

¿Cuánto sabes acerca de la piel?

La piel es el órgano más extenso del cuerpo humano. Su peso es de aproximadamente 5 kg (casi un 16% de nuestro peso corporal) , ocupa aproximadamente 2 m2, y su espesor varía entre los 0,5 mm en los párpados a los 4 mm en los talones. Es un órgano realmente increíble!

Y ¿qué funciones tiene? Pues muchas y muy variadas, todas ellas fundamentales para la vida y la salud del organismo: protección, sistema de comunicación con el entorno, absorción de sustancias del exterior, secreción y eliminación de sustancias nocivas del organismo, hidratación del cuerpo, ….

Como ya os  contamos en un post anterior, la piel está compuesta por tres capas, cada una de las cuales tiene su propia función: la epidermis o capa más externa, la dermis y la hipodermis.

▲ EPIDERMIS:   Es la capa más superficial que cubre todo el exterior de nuestro cuerpo, en la que encontramos a flor de piel los poros y el vello. Tiene un espesor variable según las zonas del cuerpo, siendo más compleja y gruesa en la planta del pie y la palma de las manos, donde alcanza un grosor de 1,5 mm.

En esta zona hay numerosas terminaciones nerviosas que hacen de la piel un extenso órgano sensorial, con el que detectamos el calor, el frío, la luz, el gusto y el tacto, experimentamos placer y dolor, y podemos observar los cambios emocionales desde el rubor a la palidez.

Con una función de cubierta protectora y delimitadora de la forma, está expuesta continuamente a la agresión externa, de la cual se resguarda gracias a su constante renovación de dentro hacia fuera.  Se estima que una piel joven se renueva completamente en unos 20-30 días, y más tiempo a medida que envejecemos (hasta 50-60 días). Esto implica una enorme descamación de células muertas, que en el curso de una vida está cerca de los 20 Kg.

La epidermis no contiene vasos sanguíneos y es una capa pluriestratificada  compuesta por 5 estratos celulares, que de fuera hacia dentro son:

Estrato córneo. La capa más externa que actúa como barrera ofreciendo protección química y mecánica al organismo. Es un estrato de células muertas, de espesor variable y formado por una superposición de láminas de keratina que dan lugar a una capa y protectora. Estas láminas van progresando hacia el exterior y se van soltando a manera de escamas en toda la superficie del cuerpo, en cantidades que oscilan entre 6 y 14 gramos diarios.

Estrato lúcido. Está formado por delgada capa de células planas que se ubican justo por debajo del córneo. Su función es aportar elasticidad a la piel en los puntos que soportan más estrés mecánico, como la planta de los pies o la palma de las manos, donde es más gruesa.

Estrato granuloso. Integrado por una capa de células planas con núcleo central, que dan lugar a una sustancia aceitosa que ayuda a que las capas adyacentes se nutran y sirvan de barrera de los fluidos corporales.

Estrato espinoso. Integrado por la superposición de unas 8 capas de células planas que están conectadas por puentes intracelulares. En los espacios intersticiales entre unas células y otras hay líquido linfático.

Estrato basal o germinativo. Formado por células más altas que reposan sobre una lámina basal que separa la epidermis de la dermis. Es la responsable de la continua renovación de la epidermis y participa del intercambio de sustancias entre los dos tejidos.

estructura de la piel

▲ DERMIS:   Es la segunda capa de la piel. Situada bajo la epidermis, firmemente conectada a ella y con un grosor 20-30 veces mayor que la epidermis, desempeña una función protectora. Representa la segunda línea de defensa contra los traumatismos, sirve de soporte para el sistema vascular cutáneo y constituye un gran depósito potencial de sangre, agua y electrolitos.

Contiene innumerables pequeños vasos sanguíneos (capilares) que permiten la respiración y alimentación de las capas más externas de la piel y la absorción de los productos cosméticos que ponemos sobre la piel.

Aquí se encuentran también las glándulas sebáceas que producirán la sustancia grasa que ayudará a mantener el manto ácido natural de la piel, verdadero protector de la piel frente a los ataques externos. Cuando las glándulas sebáceas tienen un exceso de actividad (adolescencia…) pueden ocasionar la formación de granos, puntos negros y espinillas.

La dermis está formada por dos capas:

Dermis superior o papilar: la más superficial, a base de tejido conectivo laxo con fibras de colágeno (proteína que proporciona firmeza a la piel) y elastina (proteína que proporciona elasticidad a la piel) dispuestas  en posición perpendicular al epitelio.

Dermis profunda: constituida por tejido conectivo con fibras elásticas que se disponen en todas las direcciones y se ordenan de manera compacta, confiriendo elasticidad y resistencia a la piel.

Colágeno y elastina son dos proteínas complementarias porque se requiere que actúen conjuntamente, puesto que con solo colágeno no podríamos mover el rostro, y con solo elastina pareceríamos una gelatina; además son proteínas que se acaban con el tiempo y no son recuperables; de ahí la importancia de usar productos que las contengan, para no tener que recurrir a las reservas acumuladas en la dermis.

HIPODERMIS:   Es la capa subcutánea de la piel formada por tejido conjuntivo laxo. Es la continuación de la dermis en profundidad. Contiene fibras de colágeno y elastina como continuidad de las de la dermis, numerosos vasos sanguíneos, terminaciones nerviosas,  y sobre todo glándulas sudoríparas  y células adiposas. El grosor de esta capa depende de la zona del organismo: puede alcanzar más de 3 cm en el abdomen y estar ausente en otras, como los párpados.

Contiene también los bulbos pilosos y una musculatura fina, que cuando se contrae produce la conocida "piel de gallina".

¡Conoce tu piel para cuidarla como se merece y mantenerla sana y bonita!

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