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¿Caspa o descamación? Conoce las diferencias y su tratamiento

Caspa o descamación

¿Estás harta de esos copos blancos antiestéticos que se depositan en tu ropa? ¿No sabes cómo eliminar esas pequeñas escamas que se desprenden de tu cabello y dan aspecto de suciedad? Lo primero que deberás conocer es cuál es su origen para tratarlos de forma adecuada de forma que puedas terminar con ellos y lucir un cabello sano sin impurezas.

¿Caspa o descamación?

Antes de comenzar, debemos detectar cuál es nuestro problema. Tanto el origen como la causa de ambos es muy diferente, por lo que una mala identificación nos puede llevar a un tratamiento erróneo que empeore nuestra situación inicial.

La caspa (también conocida como ptiriasis) es una condición muy común del cuero cabelludo (afecta a casi la mitad de la población mundial). Consiste en la excesiva proliferación de un hongo conocido como Malassezia (que se encuentra en nuestro cuero cabelludo de forma habitual) que se alimenta de los ácidos grasos secretados por nuestros folículos pilosos. Este hongo multiplicado fuera de control, produce una irritación en nuestro cuero cabelludo, haciendo que se acelere la renovación celular, por lo que las células muertas del cuero cabelludo se acumulan y adhieren unas a otras formando conglomerados que se desprenden de la piel en forma de escamas.

Cuando las escamas que se desprenden de nuestro cuero cabelludo son blancas o amarillas, grandes, de textura grasa y a veces con mal olor, no hay lugar a confusión, sufrimos de caspa.

Por otro lado, la descamación es un proceso natural de renovación de las células de nuestro cuero cabelludo. Cuando éste está demasiado seco y deshidratado, se produce una descamación excesiva que puede ir acompañada de picor.

Cuando las escamas son blancas o transparentes, pequeñas y secas, el problema que nos atañe es la descamación.

¿Cuáles son las causas?

En el caso de la caspa, son muchos los factores desencadenantes: desequilibrios hormonales, estrés, sudoración, consumo excesivo de hidratos de carbono y/o azúcares, predisposición genética…

También son varias las causas que pueden provocar la descamación. Entre ellas, destaca el abuso de medicamentos diuréticos y antihistamínicos, el excesivo uso de secador y plancha, una dieta inadecuada, la predisposición genética, el estrés, la exposición al sol…

¿Cómo combatirlas?

Para combatir la caspa es necesario utilizar un champú anticaspa. Estos champús utilizan activos bactericidas y antifúngicos para erradicar el hongo Malassezia. Muchos de ellos contienen aceite de árbol de té, activo natural útil como antiinflamatorio y antifúngico; otros utilizan mentol, con propiedades antisépticas, refrescantes y reguladoras del sebo.

Es importante realizar un peeling semanal para desprender los acúmulos de escamas generados.

Se deben evitar las comidas en las que predominen los granos, pues generan demasiada producción de grasa, que facilita la aparición del hongo que produce la caspa. En sustitución, se debe aumentar la ingesta de vitaminas del grupo B (hígado, huevos, leche y derivados…) y beta-caroteno (espinacas, zanahorias, pimientos…) ya que ayudan a estabilizar la situación del cuero cabelludo.

Por último, cepillarse regularmente el cabello evita que el hongo vuelva a aparecer.

Para combatir la descamación debemos comenzar por utilizar un champú para cuero cabelludo sensible. Normalmente estos champús poseen activos calmantes e hidratan en profundidad nuestra piel. Se deben aplicar mediante un suave masaje, evitando frotar demasiado (ya que se irritaría más la zona) y aclarar con agua templada.

Nunca se debe utilizar un champú anticaspa ya que no haremos más que acentuar el problema.

También se deben evitar productos que contengan alcohol (lacas, espumas…) ya que resecan el cuero cabelludo.

Como consejo nutricional, se debería seguir una dieta rica en alimentos con omega 3 y 6 (sardinas en lata, salmón, aguacate, nueces, pistachos, espinacas…) óptimos para combatir la deshidratación de la piel.

En ambos problemas, el estrés es el mayor agravante, por lo que la práctica de ejercicio diario será tu mejor aliado".