//

Blog de nutrición, salud y belleza

¿Cómo proteger a un bebé del Sol?

iStock_000003158746Large

Se acercan las vacaciones y con ellas, el prometido descanso: playa, viajes, piscina, aire libre …. y sobre todo mucho Sol. Aún con todos los beneficios que nos ofrece, el sol también conlleva algunos peligros  que debemos combatir adoptando una serie de precauciones.

Toma buena nota para disfrutar de lo mejor del Sol sin que tu salud ni la de tus hijos corra el menor riesgo.

El sol mejora la circulación sanguínea y fomenta la formación de vitamina D, fundamental para el crecimiento y el desarrollo corporal , a la vez que resulta imprescindible para la absorción del calcio y el fosforo, ayuda a prevenir el estrés, etc…..   Pero, para disfrutar de todos estos beneficios hay que tomar precauciones, especialmente con los niños.

La piel de los niños necesita una protección especial. Es mucho más fina y sensible y todavía no ha desarrollado los mecanismos de protección propios de la piel de los adultos. Además, los pequeños se pasan mucho más tiempo en el agua o jugando al aire libre, lo que multiplica los efectos de la exposición solar sobre la piel. A pesar de esto, los estudios realizados demuestran que tan solo la mitad de los padres protege la piel de sus hijos de manera adecuada.

No importa la estación del año en que se encuentren, ni la actividad que estén realizando; si están al aire libre, necesitan estar protegidos. Lo ideal es inculcarles unos hábitos de seguridad solar poco a poco, desde el principio. Y para ello, nada mejor que predicar con el ejemplo. Tus hijos responderán mejor si os ven a vosotros, los adultos, predicar con el ejemplo.

Con solo tres palabras puedes enseñarles tres hábitos saludables básicos: crema, gorro y camiseta. Recuérdaselo continuamente, no importa ser un poco pesados si al final lo aprenden.

Antes del primer año

La piel de los bebés es muy frágil y especialmente sensible al sol, por lo que la protección solar es imprescindible. Si tu peque tiene menos de 12 meses, sigue estos consejos:

  • Evita cualquier exposición directa al sol
  • NUNCA, ni siquiera con protección, lo expongas al sol entre las 12 y las 16 horas
  • Utiliza protectores solares formulados especialmente para bebés
  • Combate la deshidratación ofreciéndole agua con frecuencia

Mayores de un año

Según la OMS, España se encuentra en un nivel 3 (moderado) de índice de radiación solar, por lo que en el caso de los niños es muy importante seguir los consejos que te ponemos a continuación: para que te asegures que la piel de tus hijos esté suficientemente protegida cuando estén al aire libre:

  •  Consulta con su pediatra cuál es el factor de protección solar (SPF) más adecuado para tu hijo (mínimo factor 20).
  •  Aplícale la crema solar en casa, media hora antes de salir a la calle y sobre la piel bien sequita para facilitar su fijación. Así le dará tiempo a empezar a actuar una vez que estéis en la playa, en la piscina, en el campo, en cualquier sitio al aire libre.
  •  Evita las exposiciones al sol entre las 12 y las 16. Son las horas de mayor riesgo. Según la OMS a estas horas recibimos el 60% de la radiación UV diaria. Enseña a tus hijos el truco de la sombra: cuando están al aire libre, si su sombra es más pequeña que su cuerpo significa que el sol está alto y que en ese momento los rayos UV son muy intensos y muy perjudiciales. Enséñale que cuando esto ocurra, lo mejor es trasladar su sitio de juegos a la sombra y que más que nunca no debe olvidarse de la camiseta, el gorro y la crema solar.
  • Utiliza siempre camisetas de algodón que no dejen pasar el sol y un sombrerito con ala ancha que tape su cara, sus orejitas y su cuello. Para saber si la camiseta deja pasar el sol utiliza el siguiente truco: levántala y ponla al trasluz. Si puedes ver a través de ella, no es segura.
  • Es conveniente que utilice gafas de sol con cristales anti-UVA. Los niños son un sector de la población con alto riesgo de daño solar cuyos efectos aparecerán en el futuro. A pesar de ello, sólo un 2% de la población infantil utiliza gafas solares en verano.
  • Ofréceles regularmente agua y líquidos para beber. Evitarás la temida deshidratación en verano.
  • Repite la aplicación de la crema solar cada 2 horas o cada vez que salga del agua.
  • Al finalizar el día de playa, dúchale para eliminar los restos de cloro o de sal de su piel para que no le perjudiquen y aplícale un After Sun o una cremita hidratante.

Protege a tus niños incluso en los días nublados. Es cierto que en esos días la sensación de calor es menor, pero recuerda siempre que las nubes tan sólo retienen el 10% de las radiaciones solares y que aunque no tengas sensación de recibirlas, las radiaciones solares están presentes. No dejes de protegerte y de protegerles cuando realicéis actividades al aire libre, aunque el día esté nublado.

Deja un comentario

* Campos requeridos