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Materias primas para la obtención de perfumes

Materias primas perfumes

Seguro que recientemente has olido diferentes perfumes y te has sorprendido al sentir cómo sus tonos, sus esencias, cambian al posarse sobre tu piel o la de la persona que te acompañaba en ese momento (madre, hermana, amiga,…). Y quizás en esos momentos te hayas preguntado cómo es capaz de lograr esos matices, cómo se conseguirá crear algo tan ligero, delicado y especial.

A través de este y posteriores posts te vamos a explicar más sobre el mundo de los perfumes y su composición, para que conozcas qué pasos siguen esas fragancias desde que salen de la naturaleza hasta que se posan en tu piel.

El perfume tal y como lo conocemos en su punto de venta es una mezcla desustancias con olores más o menos complejos (ingredientes vegetales, animales y sintéticos aromáticos) con uno o más disolventes (el alcohol siempre está presente) y a veces un fijador para estabilizar la mezcla o darle más fuerza.

La elaboración de un perfume es muy compleja ya que está formado por una gran cantidad de materias primas cuya mezcla de olores da como resultado que ese perfume desprenda finalmente una fragancia característica y única.

Materias primas utilizadas en perfumería

En la actualidad hay más de 7.000 materias primas entre las que escoger para desarrollar un perfume. Todas ellas están reguladas principalmente por dos organizaciones: la IFRA (International Fragance Association) y el RIFM (Research Institute for Fragance Materials).  En ellas se investiga y se encargan de elaborar protocolos y recomendaciones para que la utilización de éstas sea segura, aprobando o no su uso para la industria perfumista.

Clases de materias primas

Las materias primas empleadas para obtener esencias pueden ser según su origen:

  • Naturales: son esencias de tipo vegetal procedentes de distintas partes de las plantas: flores, frutos, semillas, cortezas, raíces, etc.…
  • Animales: se obtienen directamente de las glándulas o secreciones de algunos animales (Cachalote, Castor etc.…) suelen ser olores muy fuertes y persistentes y en algunos casos forman parte de la base del perfume.
  • Sintéticas: son productos artificiales obtenidos en el laboratorio y posteriormente a nivel industrial que reproducen diferentes olores que podemos encontrar en la naturaleza.

Métodos de extracción de las esencias naturales de las plantas

Los procesos de fabricación de fragancias y perfumes han evolucionado mucho desde que los griegos empezaron a elaborarlos, aunque fueron posteriormente los árabes quienes perfeccionaron mejor que nadie los conocimientos de las culturas que los precedieron, por ejemplo al utilizar alambiques para destilar alcohol como soporte de las esencias con los que obtuvieron refinados perfumes como el Almizcle o el Agua de Rosas. La alquimia dio paso más tarde a los procesos químicos en el arte de la perfumería.

Hoy día se utilizan diversos procedimientos de extracción según las materias primas de las que se vayan a obtener las esencias. Los más comunes son:

  1. Destilación. Es el método más empleado, especialmente para extraer esencias de flores, plantas y hierbas. Consiste en arrastrar las esencias mediante corriente de vapor de agua y así separarlas los aromas (componentes volátiles) de los sólidos de una mezcla vegetal. Así se extraen por ejemplo las esencias de lavanda, romero y tomillo.

La parte del vegetal que contiene la esencia (raíz, hojas, flores, corteza, etc.) se machaca y se introduce en un alambique. Se añade el agua suficiente para que el componente vegetal esté completamente bañado y, al cabo de algunas horas de maceración se procede a la destilación. Las sustancias que dan el olor (elementos aromáticos volátiles) se arrastran por el vapor de agua hacia la columna de destilación, donde el agua y las esencias (oleosas) se condensan por refrigeración en la columna de destilación y posteriormente, por diferencia de densidad entre ambas, se separan fácilmente.

  1. Extracción. El proceso se hace en frío con un disolvente apropiado que es donde se macera la parte de la planta de donde se quiera extraer el aceite esencial. Este se disuelve y el disolvente se elimina por evaporación. La substancia obtenida hay que seguir purificándola hasta obtener la materia prima más concentrada que es la que se utilizará posteriormente en perfumería.
  1. Maceración/“Enfleurage”.  En el primer caso el proceso se puede realizar en caliente y consiste en macerar en aceite caliente la parte de la planta de donde se quiere extraer la esencia. Éste extrae o absorbe el aceite esencial de la misma y una vez separados los residuos sólidos generados, el proceso se va repitiendo hasta que el aceite se va saturando cada vez más de la esencia. Finalmente ambos líquidos oleosos (aceite para extraer y esencia extraída) se separan utilizando distintos disolventes.

En el caso del Enfleurage, la extracción se hace en frio, por lo que no hay riesgo de destruir por calor los componentes volátiles más frágiles y resulta útil para extraer esencias de las flores más delicadas, como el jazmín, el nardo,… El proceso consiste en depositar los pétalos de las flores en una capa de grasa durante un tiempo determinado. Esta grasa quedará poco a poco impregnada por la esencia de la flor y posteriormente ésta se separará con el disolvente adecuado que finalmente se eliminará.

  1. Expresión. Se emplea para obtener el aceite esencial especialmente de los frutos cítricos: limón, naranja, bergamota, etc.…, cuyo aroma muy fresco no resistiría el calor de la destilación y se enranciaría. Se trata de un tratamiento en frío que preserva la integridad de las esencias de estos frutos. Consiste en exprimir la cáscara, una vez separada del fruto, tras agujerearla y comprimirla mecánicamente para exprimir sus esencias. Posteriormente es necesario realizar una filtración para separar los restos acuosos de los aceites esenciales extraídos.
  1. Exudación. Se hace realizando pequeñas y selectivas incisiones o cortes en los troncos de algunos árboles o arbustos de los que salen resinas olorosas. Así se obtienen algunos bálsamos como el de Perú, el incienso, o el benjuí, entre otros.